Bueno el contendio de esto son mis desvarios, tropezones, alucinacion y (pocaS) cosas cuerdas que digo, esrcibo o pienso.

lunes, febrero 23, 2009

...Y LlEgO Un PoEmA


Desperté con un zumbido en la cabeza, que pensé era producido por la resaca de la noche anterior. "Que tal Juerga", pienso . El zumbido desaparece por un instante. Pero regresa. Es como un helicoptero paseando a lo largo del oído. Camino hacia la radio. Tal vez con algo de música logre apagarlo. Coloco un Long Play de lo Stones. Gimme Shelter en concierto se apropia de toda la casa. El zumbido sigue. Así que decido darme un baño. Una ducha fría. Derrepente solo sea cera acumulada.

El baño parece surtir efecto. El helicoptero ya no recorre mas el oído medio hacia el cerebro. El teléfono suena. Lo miro. No quiero contestar. Es una mañana tranquila. El teléfono sigue vociferando. Es un niño que desea ser atendido. Lo levanto, solo por que deje de sonar.


Hola.

¿Javier eres tú?

Gordo,Soy la unica persona en esta casa.

Te olvidaste que hoy teniamos las fotos con la banda

...Mierda. Salgo ahorita.


Tiro el teléfono. Me pongo lo primero que encuentro. Cogo la cámara y salgo corriendo. En la escalera me doy cuenta que olvide apagar a los Stones. Aún se escucha la voz de Mick Jagger por toda la escalera. No importa, ya se las arreglaran para seguir dando el concierto.

Corro hacia el paradero y tomo el primer micro que me lleve. La ansiedad me carcome. Día de mierda. Pienso. El micro va lleno. Recogiendo pasajeros en cada cuadra. Nunca voy a llegar.

Despues de casi una hora de viaje, llego al edificio de la sesion de fotos. La banda aun no se ha aparecido. Tengo un colchon de 15 minutos para armar las luces y todo lo que necesito. El gordo Andres, se acerca. Tiene la rabia impresa en el rostro. Camina con un celular en la mano. Va hablando con la banda, mientras recrimina mi desgano y falta de responsabilidad. No le tomo mayor importancia y me dedico a realizar mi trabajo.

Despues de mas de media hora de aguantar los sermones del gordo. Cruzan la puerta un grupo de niños. El mas grande tendra 16. "Trabajo de mierda" murmuro. Son un gurpo vestido con trajes negros y fuxias. Llevan los cabellos parados con gel. Y algo de color sobre ellos. Detras de los rockeros, entra un hombre mayor. Envuelto en un terno de 1000 soles. Tiene un parecido al que lidera la banda. El Gordo se aproxima al hombre. Este firma un contrato y le entrega dinero. "Creo que el gordo me estafa".

El Gordo es un amigo de infancia. Crecimos en el barrio, escuchando a los Rolling Stones y The Who. Los demas nos decían "los raros". Porque preferíamos encerrarnos en mi sotano a escuchar vinilos que correr tras una pelota en la calle y regresar con las rodillas raspadas. Crecimos en este ambiente. El Gordo era un tipo muy habil para las finanzas. Así que decidímos asociarnos y poner este estudio de fotos. Él lo administraría. Y yo me encargaría de tomar las fotos. Hemos tenido tiempos buenos y malos. Antes trabajábamos para músicos de repercusión nacional, literatos, portadas de discos, libros. Ahora el negocio ha bajado y decidimos "ampliarlo"; tomando fotos de matrimonios, recien graduados, banditas de niños con un papá suficientemente solvente como para pagarles la sesión.

La banda tiene una reunión grupal. Han hecho circulo a un costado del estudio. Aprovecho para ultimar detalles. El líder se me acerca por la espalda y me aborda. Los demas lo miran tímidos desde el rincón donde se han reunido. Me pide que por favor saque sus mejores ángulos. Le digo que no se preocupe que ese es mi trabajo. Me dice que tengan aspecto rudo, pero no tanto; ya que eso puede espantar a las chicas. Le sonrío haciendo un gran esfuerzo. Le digo que tome su posición. Cuando aprieto por primera vez el disparador, parece que la luz del flash desapareciera la timidez de todos. Saben que poses realizar. Que miradas dar.

Despues de 45 minutos de flashes y posiciones la sesión termina. Les muestro las fotos a los niños. Se entusiaman. Creen que con esas fotos alcanzarán reconocimiento internacional. Serán la versión de los Beatles de este siglo. Ilusos. Terminarán trabajando tras la ventanilla de un banco , en el mejor de los casos, tarareando alguna canción compuesta en esta epoca.

Guardo mi equipo. El Gordo se acerca y me pide disculpas por los gritos, pero me recalca que debo mejorar mi irresponsabilidad. Afirmo con la cabeza. No estoy de humor para responderle. Le digo que tengo que regresar a casa porque deje a los Stones cantando en mi sala. El gordo me da un adelanto de dinero. Con eso me alcanzara la semana. Me recalca que mañana tenemos sesión en la tarde. Afirmo y me despido haciendo un ademan con la mano. Gordo de mierda, metete tus sesiones donde puedas- pienso.

Voy caminando a casa. El sol quema demasiado. Así que decido sentarme en una de las bancas de la plaza que esta cerca al estudio. Es un lugar amplio. Niños corriendo. Ancianos dando de comer a las palomas. Hombres y mujeres caminando sin saber por que. Nada fuera de lo normal. Un típico día en esta ciudad que he comenzado a odiar.

El Zumbido ha vuelto. El helicoptero parece despegar en mi oído. Eso me tiene molesto. Trato de apargarlo con un dedo. Ando distraído en eso. Derrepente en uno de los forcejeos con mi anatomía; me percato de ella. Esta parada en una esquina que pasa desapercibida. Lleva un vestido negro con puntos blancos. Unos ojos grandes, llenos de sueños, transparentes. El cabello suelto. Largo. Azabache, como recibir la noche en la playa. Parece sacada de una fotografía de Annie Leibovitz. Es la mujer con la que me gustaría pasar el resto de mis dias. En la mano lleva un papel. Parece un poema escrito con delineador de ojos. Las letras han empezado a correrse por el calor.

Busco mi camara para capturarla. Es dificil poder cogerla con los nervios corriendo entre los dedos. La logro sacar y sin ninguna preparacion disparo. A lo que salga. Es mi percepcion o el disparo la hizo desaparecer. Ya no la veo más. Miro a todos lados y no la encuentro. La mujer de cuyo vientre saldrían mis hijos se ha desvanecido con el viento. La busco en el archivo de fotos tomadas. Y un rostro medio cubierto por el cabello, aparece. Es la única pista que tengo para encontrarla.

Llego a casa y enciendo la computadora como un loco. El zumbido sigue en el oido pero no me interesa. Subo la imagen y la examino. Veo cada cabello. Cada linea de sus ojos. Cada peca. Hasta casi memorizarme el rostro. Busco en la web. Per no hayo nada. Decido irme a dormir.

A mitad de la madrugada el zumbido se hacía insoportable. Decidí dejar de restarle importáncia y acudir al medico en la mañana. Eso me daría tiempo de llegar al estudio.

Tan luego abrí los ojos me puse lo primero que pude y fuí al medico. Tuve que esperar mi turno. Y entre el olor a desinfectante, las babas de un infante cargado en brazos a mi costado y el calor infernal de ese lugar. Se pasaron 60 minutos de mi vida. Contemplando la levedad de los seres que habitaban dicho hospital. Antes de entrar al consultorio el Gordo me llamo para recordarme la sesión de la tarde. Le dije que no se preocupara.

Entre al consultorio. Le conte al medico sobre el helicoptero en mis oídos y me revisó. Me dijo que no era una de esas naves, sino un simple malestar ocasionado por sabe que cosas y tenía que hacerme un lavado y todo estaría bien.

Salí del consultorio con el zumbido disminuido. Ademas de esperanza. Caminaba por el pasillo sin mayor prisa. Cargando la mochila con la camara en la espalda. Y derrepente lo inesperado sucedió. Algo rompió la tranquilidad. El curso normal y aletargado de estas tierras. Era ella. La misma del parque. La de la fotografía. No podía creerlo. La vida me daba una segunda oportunidad. Y no iba a perderla. Corrí para alcanzarla. Tuve que esquivar dos camillas y una enfermera mal humorada. Era su rostro. El cabello azabache que se confundía entre la masa enferma. No iba a dejar que se pierda. Tendría que pasar el resto de la vida conmigo. Así sería. Pese a quien le pese.

La seguí tras los pasillos, y en un momento la perdí. No podía creerlo. Donde se había metido. No era cierto. O es que acaso me estaba volviendo loco, siguiendo a una aparición o alguna invención de mi prolongada soledad. Y derrepente emergió de entre las sombras. Parecía que los rayos del sol la traían de la mano. Venía en dirección hacía mí. Los brazos comenzaron a temblarme al igual que los labios. Me coloqué delante de ella. Impidiéndole el paso. Ella me miraba extrañada. Con cierto susto. No le dije nada y saqué la camara de la mochila. Le mostré la foto. Ella reaccionó sorprendida. Solo atiene a decirle "Te casas conmigo". Ella sonrió, iluminando el pasillo. Y me dijó que estaba loco. Le dije que no. Que en verdad quería convertirla en mi esposa. Envecejer juntos. Escribir sobre nosotros. Me quedó mirando como si delirara. Le pedí una oportunidad. Solo una oportunidad para dejar conocerme. Me dijo que no era posible. Ya que en ese momento vivía con alguien. Le dijé, siguiendola por el pasillo, apurando el paso. Que solo me diera una oportunidad, para poder hablar, para mostrarle lo que soy.

La seguí hasta una cuadra antes de su casa. Mas por desprenderse de mí que por desearlo así, aceptó tomar un café. No te arrepentirás. Buscamos un sítio adecuado. Nos sentamos al fondo del lugar. Para que nadie nos viera. Pedimos dos capuchinos y el silencio se apoderó del lugar. Le comencé a contar como la había visto. La impresión que me había causado. Ella agradeció el halago. Tomando el capuchino a grandes sorbos. Luego le conte sobre mí. Sobre las fotos. Sobre los Rolling Stones. Le conté como había planeado nuestra vida. Como seríamos al envejecer. De la casa de campo donde nos mudaríamos. Con un jardín de grandes rosas rojas en la entrada y un campo de girasoles en el patio trasero. Ella tenía una sonrisa perpétua y me miraba fijamente. Derrepente dejó de tomar el capuchino de manera tan acelerada se daba el tiempo de escucharme. De imaginarnos juntos. Le cogí la mano. La sentí muy suave. La quiso retirar, pero cuando ya casi lo logra. La dejó debajo de la mía. Te veras hermosa cuando esa cabellera sea blanca. Te veras hermosa en las fotos que tomaré. Una cada día. Sonrió.

La tarde avanzaba y el gordo comenzó ha llamarme al celular. Conforme avanzaba la hora, las llamadas eran mas frecuentes. Le contesté. Le dije : Gordo renúncio y sin decir más le corté. La tarde era propicia para dar un paseo. El sol rojizo que habia comenzado a odiar, era el marco perfecto para nuestra caminata. Me contó sobre su vida. Como había conocido a Renzo, el tipo con el que vivía. Cuantos años tenían juntos. Él siempre viajaba por motivos de la empresa. Eso era bueno, ya que ella podria tomar clases de teatro y poesía, que tanto adoraba. Ademas de tocar a la guitarra. La animé a cantarme algunas canciones. Las estrellas comenzaron a salir. y me pidio irse. Habia sido un dia bonito para ella.

La acompañé hasta la esquina de su casa. Nunca me gustaron las despedidas. No quería separarme de ella nunca más. Me explicó que era dificil para ella poder verme. Me agradeció el haberla hecho soñar y me extendió la mano. Se la tome. La miré a los ojos y le propuse escaparnos. Me dijo que estaba loco. Escapemos. Dejemos cartas. Pero no direcciones ni pistas. Vámonos. Esta ciudad ya no nos soporta. Si tu eres mi sueño yo soy el tuyo. Y toque mis labios con los de ella. En un beso sublime. El mundo se paralizo. Eramos solo los dos. Como naufragos. Me abrazó. Me tomó de las manos y dijo: Vamos.

Fuímos a su casa. Sacamos algunas cosas. Dejó una nota sobre la mesa, explicando a Renzo el por que de su partida. Le deseó felicidad y agradeció los años vividos junto a él. Luego fuimos a mi casa por los discos de Rolling Stones y un poco de dinero. Guardé la llave del departamento en una bolsa y se la dejé al gordo, debajo de la puerta del estudio, junto a una nota de disculpas y explicandole que el departamento se lo debajaba por los daños y perjuicios.

La lluvia comenzo a caer. Corrímos de la mano calle abajo, rumbo al aeropuerto. La noté algo apenada. Indecisa. La abracé fuerte. Le besé la frente. Le dije que habíamos escogido el lado correcto. La felicidad. Ella sonrió. Y no basto más para saber que seríamos felices, que escribiríamos sobre nosotros para que sea leído por los amantes intensos.

Cogimos el primer vuelo a Cuba. El dinero que había guardado para armar el estudio propio, lo utilicé. Compramos los pasajes. Eramos los unicos en la sala. Ella sacó un cigarrillo y lo encendió. La espera era larga. Me dijo voy al baño y se paró. Me dejó esperando solo. Comenzaron a llamar a los pasajeros y ella no aparecía. Se había llevado la maleta. El llamado era cada vez más seguido. Y su figura no aparecía por la puerta. Una mas que me rompe el corazón pense. Salí en su busqueda. No estaba en el baño. No estaba en los pasillos. Me habia dejado. Con el alma hecha girones, caminé hacia la salida. La encontré. Estaba prendida de un teléfono. Lloraba a mares. Del otro lado estaba Renzo. Nos miramos fijamente. Le extendí el pasaje. El dinero te lo pueden devolver, le dije. Y me di media vuelta. Ella seguió llorando.

Avancé unos pasos. Con las lágrimas acostadas en la comisura de los ojos. Era la ilusión que había creado la falta de un cuerpo al que abrazarse. Al que escribirle. Era como todas las mujeres que me rompieron el corazón. Derrepente unos dedos delgados como ramas de rosas, se aferraron a mi cintura, difucultándome la respiración. Era ella. Besaba mi espalda con frenetismo. Quise dar la vuelta y ella me lo impidió. Vamos, me dijo. Y comenzamos a caminar hacia la ultima llamada para abordar el vuelo.

Volamos a cuba. Nos dedicamos a trabajar en el arte. Ella como profesora de actuación y guionista. Y yo, haciendo lo unico que sabía hacer. Crear ilusiones con la cámara fotográfica.

Han pasado mas 40 años desde aquella vez. El cabello de ella esta cubriendose de blanco. Y las 1000 fotos que le tomé, adornan la sala. Nuestro hijo mayor siempre viene a visitarnos y a llevarse unos cuantos girasoles del jardín trasero, para adornar su casa.

lunes, febrero 02, 2009

Hay pena, hay gritos, hay escupitajoz, hay bombas vomitivas, hay sangre, hay llantos,
hay madres, hay ojos, hay nada, hay todo, hay papeles, hay letras, hay tinta,hay balas, hay pistolas, hay diversion, hay silencio, hay odio, hay mugre, hay sexo, hay amor, hay ropa, hay senos, hay penes, hay dedos, hay abortos de cuentos,
hay mujeres, hay niños
hay television, hay volumen
hay autos, hay casas
hay depresion
hay cielo
hay pastillas
hay droga
hay cocaina
hay baños
hay no arte
hay inspiracion reprimida
hay muerte
hay muerte
hay muerte
hay
hay
ay!

miércoles, enero 28, 2009

He imaginado mi muerte tantas veces.

He tenido el dulce sabor del cianuro en los labios

Las vueltas de 100 valium en la cabeza

El final de un verso sin comienzo

Un grito enredado en mi pecho

Los complejo aferrados a la espalda

con uñas larguisimas

Una gran zanja en medio de la cabeza

Un llanto vomitando penas

diez copas de pisco

ahogando el regreso.

miércoles, setiembre 24, 2008

BiTaCoRa 5




Hoy he leìdo aquel viejo cuento que escribiste esa tarde que llegaste callada y te metiste a la ducha sin saludar. Y luego me contaste la historia de aquella madrugada loca con tres hombres distintos.


Hoy he leido ese cuento y me han dado ganas de llorar. Creo que no puedo contener las làgrimas.


La tristeza invade mi casa hoy.

CáMaRa


Siempre he cargado con una camarita digital. Pequeñita. La cual me salió muy barata en el emporio comercial "Polvos Azules", ex mercadillo de ambulantes sin impuestos. Siempre la he usado para robarme momentos memorables. Cosas, a simple vista, insignificantes. Y para fotografiar y poder comer.


He coleccionado miles de fotos. De mujeres. De autos. Estatuas, etc. Y las he guardado en cajas de zapatos. Siempre me gustó imprimirlas, debido a mi fascinación por lo analogico, lo natural, lo manual y artesano.


Le tengo un cariño muy especial. Siento que a veces tiene vida. Que a veces me mira, cual ciclope, con su lente transparente; con el cual engulle la luz y la convierte en recuerdos.


He vivido con ella como si fuera mi amante. En las noches invernales, la he arropado junto a mi. Cuando las otras mujeres, las de carnes y hueso, se fueron; ella siempre ha estado en el cajón de la cómoda. Esperándome.


Actualmente he perdido el trabajo. La situación no es muy buena, ya que vivo de los ahorros y estiro el dinero de algún premio que gané. Hay días en que el viento de la tarde es el único almuerzo que acompaña a mis intestino desgastados. Por ello he tomado una firme y dolorosa decisión. He decidido vender mi cámara.


Ahora, estoy echado sobre la cama. Mirándola sobre la radio. Nostálgica. Parece que esta al borde de las lágrimas. Esperamos al comprador. Con quien compartirla nuevos momentos.

El timbre suena. Me levanto de la cama. Ella, parece estremecerse.


Doy unos cuantos pasos silentes hacia la puerta. La abro. Y en el marco aparece quien se la llevara. Tiene cara de ser un sujeto bonachón. Y una sonrisa excesiva en los labios.

Me pregunta por ella. La traigo y parece resistirse. La coloco en sus manos y le pido que la cuide. Que es una buena compañera. El me extiende unos billetes sin ningún sentimiento. Y se la lleva entre los brazos. La contemplo alejarse y perderse en medio la tarde.


Desde hoy los recuerdos empezaran a escasear, en esta casa cada vez mas vacía.

viernes, agosto 01, 2008

CaFé ReCuErDo



Saqué un cigarrillo de la cajetilla que tenia a medio usar y lo encendí con un cerrillo. El humo del fósforo casi me ahoga. Abrí la puerta del café "900" y recorrí el lugar, flanqueado por las mesas, mientras que el rechinar del piso de madera me hacia compañía, como un coro de iglesia. Me senté en la mesa de siempre. Donde había compartido sueños, risas, llantos, rupturas y vueltas, con Sofia. Nos habíamos citado en ese lugar, después de muchos meses sin vernos. Ahora que hago un recuento, fueron casi dos años sin ella. Estoy ansioso o eso veo, por la manera que tengo de fumar , encendiendo un cigarrillo con la colilla del otro.

El mozo se me acerca y le pido un wisky con hielo. El alcohol siempre fue mi mayor aliado para enfrentar este tipo de situaciones.

Nos hemos citado para conversar. Fui yo quien la llamo. Le dije que era una cita de buenos amigos, para hablar sobre los viejos tiempos, sobre las noches mejores.

Aceptó. El lugar, le dije, seria el viejo café donde nos conocimos una tarde, en la que yo andaba pensando en la teorizacion del cine y ella venia apurada. Llevando 5 libros pesadísimos en los brazos. Era una excelente equilibrista, para poder caminar, hablar, pensar; con tal cantidad de peso. Solo había entrado al bar a cambiar un billete. Se pidio un cafe y lo tomaba a la carrera. La observaba. Sola ante el mundo. Con esos ojos grandes, negros, llenos de poesía; que siempre me gustaron. Que siempre adore. Que me miraban de par en par cuando hacíamos el amor. Y ese cabello largo liso , como hojas de papel en blanco.

Me aproxime a ella. Le ofrecí un cigarrillo y ella ni alzo la vista para rechazarlo. Le dije hola y ella me respondió diciendo que estaba ocupada y no tenia tiempo para enamorarse, si ese era mi objetivo. Y salio del bar. La perseguí. Estuve un par de semanas acechando su camino. viendo donde trabajaba. A que hora salia. Me sentía un guerrillero del amor.

Un día la aborde al momento de abrir su puerta. Se sorprendió.Le dije que yo era el tipo con quien iba a vivir el resto de su vida. Que yo era el padre de sus hijos. Me dijo que estaba loco, que no la molestara y se abrió camino. Le grite que la amaba, que la amaba desde mi vida anterior. Ella se sonrió y esa fue la señal para poder amarla.

Unas semanas después nos mudamos juntos. Hicimos el amor a la luz de la luna. En la mañana, en la tarde. atendí sus enfermedades, ella, las mías. Soné con ella. Volamos juntos. Nos embriagamos. Compramos cuadros para la casa. Escuche sus penas, ella las mías. Compartimos minutos, horas, días, años.

Pero el amor, a veces, necesita respirar. O es que yo soy así, experimental, a veces necesito estar solo, simplemente solo. huir. Y cogí mis cosas. Las metí en una maleta. Y deje la casa. Sin una nota de despedida. Sin avisar previamente. Ella no supo mas de mi hasta hace unos meses que volví a llamarla. Se sorprendió, pero no quiso saber de mi. Hasta ahora que la espero en este café.

La imagino entrar por esa puerta. Con ese saco gris que siempre adore. Combinado con las all star rosadas, que le iban tan bien. El cabello suelto. Y ese cuello huesudo que tanto me gustaba. Ese cuello huesudo que moría por besar. Creo que aun la amo. O mejor dicho, nunca la deje de amar. Solo que soy así, huraño por momentos.

Han pasado casi dos horas desde que llegue y ella no aparece. Miro la foto que he traído de ella, por si acaso no pueda reconocerla. Esta sonriente. Soñadora. La miro y la amo mas. Que tonto fui al dejarla, pienso. Y me pido un tercer wisky. Las horas pasan y ella no llega. El café esta por cerrar. Creo que no vendrá. Miro la foto y comprendo que solo sera eso. Una foto. Un recuerdo bonito. Un recuerdo que perdí o se dejo perder.

sábado, julio 26, 2008

ReVoLuCiOn ChInA


La china y yo nunca tuvimos una foto juntos. Alguna vez intentamos armar algo que se pareciera a un álbum familiar. Pero se quedó en blanco.

Hoy, después de dos años, he vuelto a casa. Encima de los muebles se han creado desiertos parecidos al sahara. El polvo no perdona la ausencia. He dejado la maleta, que contiene unos cuantos polos y unos jeans deteriorados, sobre el piso. Me he dirigido al cuarto. Contando mis pasos. Como cuando recorría los pasillos de esa carcel que olía a desagüe sin filtro. He abierto la puerta. Ha sido difícil, ya que la cerradura estaba muy dura. El tiempo no perdona ni al mas resistente, pienso. Me he sentado sobre la cama a contar los años mejores. Algo estorbaba debajo de mis pies y me he agachado a recogerlo. Es una caja que fue roja en algún momento, pero ahora es guinda por el descuido. La he abierto y encontrado el álbum de fotos que alguna vez pensamos llenar con fotos de la china y mías. Está en blanco. Como la hoja de vida que en ese momento pensaba comenzar a escribir. Pero cada pagina de ese álbum me trae el cuerpo de la china y su obsesión por la literatura francesa. Y conocer París. Siempre soñamos con viajar juntos y asentarnos por allá. La China nunca pudo esperarme. y la entiendo.

Recuerdo el ultimo día que la vi. Le di un beso en la frente y le dije "Es la ultima vez, te lo prometo, la ultima; no lo hago más. Después de esta, podremos ir a conocer la torre eifel como siempre quisiste". Le agarre las manos y ella me las apretó fuerte, como quien presiente una despedida. Dos lágrimas se asomaron por sus ojos para observarnos en ese momento único. Último. Sublime. Dibujé una sonrisa mal hecha en el rostro y deje caer sus manos sobre la nada. Dí media suelta y corrí. En la esquina, paré. La miré. Estaba inmovil, entregada al destino. Seguí corriendo pero con la mirada hacia ella. Y veía como se iba perdiendo entre la ciudad y la noche.

La china no pudo esperarme. Se fue, simplemente se fue. Sin dejar explicación alguna, sin esos post-it que pegaba por toda la casa para no olvidar frases, filosofías de vida. Solo cogió sus cosas y cogió el primer transporte a un lugar mejor; sin sobresaltos.

No pude resistir la barricada policial. Al comienzo fue fácil esquivar las bombas lacrimógenas y contrarrestar con piedras, palos y cánticos. Así, poco a poco fuimos avanzando hacia el palacio de gobierno. Creíamos que la revolución andaba cerca. Por fin se acabaría el clasismo, la desigualdad y la falta de un reparto justo de riquezas.

Pasaron cuatro días desde el encierro y la china me fue a visitar. Pensé que nunca llegaría. Que me lo merecía por ser así. Por no hacerle caso al presagio que tuvo aquella mañana y me imploro que no fuera. Llegó con los ojos hinchados. Me dijo que había tenido una crisis de alergia. Siempre quiso mostrarse muy fuerte ante estas cosas. No le creí. No supe que decirle. Me sentía muy avergonzado. Sentía que no había podido cumplir con mi palabra de regresar sano y salvo. Es visita fue casi un monologo. Al acabar. Me entrego un libro de Savater "El valor de elegir" y se marcho. Era su forma de despedirse. Lo sabia pero no quise asumirlo.

Las siguientes semanas , cuando llamaban a todos para visitas yo me queda deambulando en el patio, fumando un cigarrillo con el libro que la china me entregó; bajo el brazo. Pero era en vano nunca llegó.

La policía comenzó a disparar petardos y balas de salva. Todos corrimos despavoridos dando la retirada. El sueño de la revolución era aplacado por policías que nos superaban 5 veces en numero armados hasta los dientes. Una señora cayó. Y me detuve. Nadie corrió a auxiliarla. Todos corrían para salvar sus sueños, sus vidas proyectadas en familia y en cómodos sofás reclinables. Tomé un gran trago de aire y corrí hacia ella. La levante y le dije que corriera. Me quede parado esperando a los guardias, mientras dejaba tiempo a que la señora escape. Me cayeron como mil uniformados encima.
Desperté en la clínica del reclusorio. Había sufrido fractura multiple del brazo. El cual ya lucia enyesado. Fue un problema tomar mis huellas. Desde ese momento hasta hoy. Han pasado dos años.

China se que no pudiste esperar. Pensaste que la torre eifel se caería.O la magia de esa Francia literaria se acabaría en cualquier instante, y no podías morir sin vivirla. Te entiendo China. Te deje de lado. Solo quise cambiar el mundo para que seas mas feliz en él. Te falle, china, Te falle. Ahora solo me queda este álbum en blanco que guardo en la cajita roja, donde se quedaron todos nuestros sueños de común denominador.

viernes, mayo 09, 2008

BiTaCoRa 4



Tus brazos alrededor de mi cintura y el calor de tu cuerpo, se han quedado marcados, aún, en mi piel.

Tu espalda perfecta y tus ojos rasgados. Los cuales desprenden lagrimas al penetrar mi ser en ti.

Tu cuerpo de cello. Tus cicatrices que con cada beso se borran. Todo eso esta guardado en mi cuarto. El cual es un cuarto del rescate.

Y he marcado con tinta indeleble en la pared. Hasta donde deben llegar los recuerdos que me dejas cada día. Para poder darte a cambio mi alma imperio, que no es mucho, pero vale algo. Y puedas dividirlo en parcelas y distribuir el uso ,correcto, de cada una de ellas.

...

Con cada dia que pasa. Y lo comparto contigo. Se va haciendo mas dificil respirar en el cuarto del rescate. Ya casi no hay espacio para el odio. Tendre que ir dejando afuera los malos recuerdos y las heridas añejas. Hasta que les encuentre un espacio, tal vez lejano, donde vivan. Porque sino no tendre lugar donde dormir la siesta.

domingo, noviembre 04, 2007

MiStErIoSa



He salido al umbral de la puerta de casa y me he sentado en la escalerita a desnivel que posee la entrada. Es una noche fresca. Hace un frío agradable y el cielo , aunque con pocas estrellas, se ve radiante.


Enciendo un cigarrillo, y la flama del encendedor ilumina el lugar. Se ven los arboles de pino a lo lejos y las escazas viviendas que comparten este espacio. Los campos de cultivos son inmensos . La gente aprovecha la tierra. Las casas son pequeñas, ya que hay que tener la mayor extensión libre para el cultivo. Mañana no pienso ir a labrar mi parcela. Las manos ya se me han partido. Una gran zanja, como hecha con segadora, divide mi mano en dos. Al igual que mi alma. Ahora estuviera en la cama, para levantarme a las 4 a.m. Aunque sufro de insomnio crónico, acostarme temprano me hace sentir menos culpable.


Llegué a este pueblo hace dos años. Pensando quedarme un par de meses. Era el sitio perfecto para lavar las culpas. Para curar las grietas que te abre la ciudad en la moral. Traje solo lo necesario. Un par de polos , un jean y "Los detectives Salvajes" de Bolaño. Podía sobrevivir.

En mi camino errante, trabajoso. Pase por esta casa. En la que ahora me siento. el agua escaseaba, me acerque a tocar la puerta. Una mujer de ojos café, inmensos; como el sol que nos miraba; me abrió. No pude articular palabra. Me hizo un ademán para que ingresase. La gente en este lugar es muy confiada. Te pueden prestar hasta su propia cama y ellos dormir en el piso. Dicen que así hacen el bien y van al cielo. Yo no lo creo.


Era viuda, al menos eso creía ella. Acaba de perder a su esposo en la montaña. Se había ido con la guerrilla. A la fuerza. Una noche entraron a la casa, lo sacaron de la cama, le amarrarón las manos y la boca. No les dieron tiempo de despedirse. Nunca mas lo vio.


Me ofrecí a ayudarla con las tareas del campo. Eso me sentaría bien. Algo de penitencia ayudaría. Ella acepto con una gran sonrisa. A cambio me daba casa y comida.


Nuestra relación siempre fue muy profesional. Aunque no niego que muchas veces se me paso por la cabeza correr hasta su cama y colarme entre sus sabanas. Pero me contenía. Todos los días me levantaba a las 4 a.m. Es la mejor hora para remover la tierra. Además el aire es fresco y limpio. Ayuda a los pulmones , a no cansarse. Ella siempre permanecía dormida a esa hora. La veía a la hora del almuerzo , que me lo llevaba. Cosa que siempre le dije no tenia que hacer, ya que era yo quien le debía todo a ella.



Siempre en las tardes nos sentábamos, sin hablar, a ver la caída del sol. Era esplendido. Sus rayos confundiéndose entre las copas de los arboles. Devorándolos. Parecía quemarlos en una gran flama. Luego de ello entrabamos a la casa, y la mujer se sentaba a leer un librito, que luego descubriría que su nombre era: "manual del soldado guerrillero".


Así transcurrían los días. Monótonos, tranquilos, pacientes. Aunque a veces se interrumpía por la alerta de que venia la guerrilla. Entonces había que esconderse debajo de la cama y apagar las luces. De vez en cuando se escuchaba una explosión lejana. Ella, siempre ante el aviso, abría los ojos de par en par, como ventanas esperando capturar alguna imagen. Creía escuchar la voz de su esposo a lo lejos.


Un día algo rompió la rutina. La mujer, de la cual nunca supe el nombre, apareció frente al colchón que me había acomodado junto a la cocina; desnuda. Tenia una anatomía perfecta. Senos pequeños y compactos. Piernas largas, relucientes. Se acostó a mi lado. Beso mis labios y comenzó a sacar mi camisa. No supe que hacer. Ella comenzó a llevar la acción. Hicimos el amor sin decirnos la mas mínima palabra, solo gimió un par de veces.


A la mañana no fui a la tierra. No quería. Quería quedarme al costado de su cuerpo caliente. Abrazados. Nadie nos podía separar. Pero de pronto me miro a los ojos y me dijo las únicas palabras que pronuncio en toda el tiempo que vivimos juntos. "Me voy a la guerrilla". Tomo su ropa, se paró y comenzó a vestirse, mientras yo la miraba atónito. Cogió sus mochila y emprendió camino a la montaña. No supe mas ella. Supongo que habrá muerto. Una mujer así no sobreviviría a una experiencia como esa. Creo que soy una especie de viudo.


Desde aquel día, me siento en el umbral de la puerta, por la tardes, por las noches. Esperando la guerrilla. Dicen que de vez en cuando pasa las columnas patrullando por detrás de los arboles. Ojala hoy logre verla. Hace buen clima como para hacer el amor.


Te Has llevado las sonrisas, envueltas en papel de carnicero.
Has llegado
Como traída por
el viento
como regalo de
este mismo

Has llegado con
tus ojos
inmensos
Tus lunares
como satelites
de un universo
Cristalino


Te has construido
frente a mi
con tus dudas
tus anhelos
con tu voz
armoniosa partitura
que la sueño
en las fiebres del
otoño

Hoy te hospedado
en la habitacion vacia
que es mi
pecho

Te he acogido
con tus
dudas
con tus
miedos
con tu
imagen
que se desvanece
junto con tus pasos
junto con la primavera
esquiva.

sábado, noviembre 03, 2007

haz marcado tus fronteras
prohibiste mi paso
minaste tus recuerdos
haz desaparecido
de los trayectos que habia inventado
de tu mano
agarrado

Haz venido
increible
como siempre
con tus pasos escazos
y me haz borrado de tu vida
haz abierto la puerta
de tu casa
me haz dejado en el umbral
y hechado acerrin por si regreso
como maldicion de invierno

Las princesas, tambien, se van en octubre.

jueves, noviembre 01, 2007

SoNrIsA dE cAnElA

Sonrisa de canela. Ojos de algodon. Piel de durazno (sin sangre). Muñequita de porcelana. Reluciente, tierna, birllante. Boquita pequeña. Sueño de arcangel. Me has removido la vida. La cabeza. La forma de actuacion construida. Pasos pequeñitos. Mirada constante. Muneicha Warmi. Princesa bella, en dialecto del ande.

Turrr Turrr Turrr...
Alo... (contestó ella)
Hola
ah! eres tu...


(silencio incomodo, sepulcral, acusador)
.
.
.
Si. Como estas?
Umm Bien.
...
Y donde andas.
Ah ...
.
.
.
No estas sola?
ummm... No
Ah!


(silencio, que te carcome.Visceras llenas de acido)


Con quien estas.
Con alquien.
En donde, si se puede saber?(derrotado)
Desnuda en una cama.


(silencio. Sus senos perfectos, que caben en una mano. En la boca de una copa.Sus brazos finisimos, todo se forma como imagen, como recuerdo que no es digno.)
.
.
.
Ah!
(corte de llamada)


Que se vaya a la mierda. Sonrisa de canela. Que se vaya a la mierda. Ojos de algodon. Que se vaya a la mierda muñequita princesa.


Las putas son mucho mas fieles. Me cobran bien. Les pago bien. Una relacion de caballeros. De gente que busca el bien.


Que se vaya a la mierda. Piel de durazno.
Solo que se VAYA A LA MIERDA. Eso. Si, solo eso.

domingo, octubre 28, 2007

DoS sErEs CoNvErSaN




Vanis... dice:
ay osi, hoy es un dia raro, casi como todos, pero diferente


Vanis... dice:
hoy no parece hoy


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
asi es


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
hoy es otro dia


Vanis... dice:
eso es verdad


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
hay algo en el aire


Vanis... dice:
hay algo muy raro


Vanis... dice:
sera la primavera que viene llegando tarde


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
o el invierno que se queda para hacernos compañia mientras la esperamos


Vanis... dice:
el invierno se quedo atras hace tiempo, desde el primer dia que salio sol por unos minutos, desde ese dia en que la tierra se movio y nos trajo tantos cambios


Vanis... dice:
desde ese entonces ya no estamos en invierno, ha venido otro tiempo, una estacion nueva que no tiene nombre


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
es verdad


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
me has abierto los ojos


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
es por eso que el orden de las cosas esta cambiando


El GaTo LuPa...NIÑO BILIS...TOME CHOLACITO, DE LEJOS EL MAS EXQUISITO..... http://elpepo.blogspot.com dice:
hasta la suerte misma


Vanis... dice:
es verdad

miércoles, octubre 17, 2007

EsCeNcIa De PoEsIa

Es increíble como a veces puedes tener la belleza mas pura, la creación mas perfecta, frente a las narices y no darte cuenta. Hasta que un día repentinamente se aparece ante ti dándote una gran bofetada. Reacciona, observarme. Y sin dudarlo alzas los ojos y allí está al frente. Como todos los días. Como todo este tiempo durante los últimos 5 o 3 años de tu vida.

Carmen , a quien había visto en alguna que otra fiesta de amigos o deambulando por los lugares más comunes de la universidad. Nunca le preste atención. Siempre me pareció alguien común. Que se levanta a sus horas, que toma desayuno antes de salir a la calle y no bebe , porque las señoritas deben cuidar las formas.
...

Pero hoy llegó , pasó por la puerta del aula. Y ninguno de los poetas malditos que estábamos en ese momento se percato de su presencia. Solo yo. Sentí la imperiosa necesidad de mirarla. De seguir cada uno de sus pasos, despacitos, ahorrativos, porque la vida es corta; hasta que se sentó en su silla. Desprendía luz, era la forma mas perfecta de poesía y siempre había estado allí. Callada, contemplativa. ¿Como no la había visto? ¿Cómo pudo convertirse en la encarnación de lo que buscábamos? , de lo que discutíamos cada mañana. La forma pura y práctica de la poesía.

Tomé un papel y empecé a dibujarla. Ella miraba atenta la reunión de los "beatniks plásticos" , por eso el dibujo salió de perfil. En tinta, por que nunca he sido un buen aliado de los colores. Mi vida es un degradación de grises. El rosa de su chompa , que resaltaba esa sonrisa perfecta, amoldada por la mano de dios (aunque no crea en él, este tipo de situaciones, me hacen dudar de mi argumento), por la mano de algún artesano extra-corpóreo.

Ella se dio cuenta de mi mirada y volteo. Le sonreí. Ella devolvió la sonrisa. Guarde el dibujo entre las paginas del libro que tenia en ese momento sobre el escritorio. La contemple , ella a mi también. No dijimos palabra. Era innecesario. sobraban.
El dibujo lo colgué frente a mi cama. Para no olvidar su existencia. La seguí durante días. En cada hora. Cada espacio. Hasta que cierta vez la vi mirando el cielo. "Es increíble como las nubes pueden cambiar de formas y tamaños tan facilmente", me dijo. No respondió solo esboce una sonrisa que ella recibió entusiasmada. Desde ese día nuestra relación se sustentó en eso. Miradas incompletas, sonrisas tímidas y roces de manos. Canciones que compartiamos . Rara era la vez que pronunciabamos palabras. Nuestra relación se basaba en lo sublime. La películas , los libros hablaban por nosotros. Ahora que escribo esto se me viene una escena de "Una Mujer es una Mujer" de Gordard, donde Anna Karina discute con Jean-Claude Brialy a través de títulos de libros. Sin decir la mas mínima palabra. Es una escena genial, como todo lo que hizo Godard.


Y ella siguió yendo a las clases. Nos seguíamos viendo. Yo la miraba, ella a mi. Entendíamos nuestros códigos silentes. Nadie sabía de nuestra relación. Y seguimos paseando por parques, por calles anchas y grises. Por teatros. Escuchando el viento. El bullicio de la ciudad acelerada.
....

Ella se cansó del silencio. No pudo aguantar más no decirme sus sentimientos. Así que gritó, frente al mar. Tratando de callar el murmullo de las olas; con todas sus fuerzas. Desgarrándose las cuerdas vocales. Soltó mi mano. Miró mis ojos y dijo " Adiós". Sus pasos livianos, se llenaron de arena. Borrándose luego por el viento. Y ya no quedó más de ella. Solo este relato que guardare para las noches , de lluvia, en que necesite recordarla.

jueves, octubre 04, 2007

BiTaCoRa 3


Acostado en la cama; estoy pensando en tomarme el frasquito que he dejado sobre la cómoda cercana; para las urgencias del alma. Son 30 pastillas. No todas cabrán al mismo tiempo en mi boca. Pero una a una se deslizarán por la garganta hasta llegar a disolverse en el estomago y así emprender viaje a mi cerebro. Las noches largas, el sueño esquivo y toda la soledad que ha ocupado mis calles. La lima que me mira con regaño.

Acabo de recordar una canción de Fito Paez , 139 Lexatins... y todo me da vueltas... vueltas... vueltas para mi. Recuerdo a la China y el día que cantamos en su casa dicha canción y prometimos tomarnos ese frasquito para buscar el lugar que siempre soñamos para correr tranquilos, donde el cuerpo sobre y las palabras abunden.

El frasquito me ha hechado una mirada "animate!" parace que me dijera. Le devuelvo la mirada, pero no me animo a levantarme del colchón. Estoy cómodo aquí. viviendo de recuerdos, abriendo heridas. Creo que tengo problemas con el masoquismo. Sangrar a veces es placentero.

Otro día será bueno para hacerle caso al frasquito. Además hoy vere a la China , tal vez, de casualidad. Una de las pocas intermitencias de felicidad que llegaron a mi vida.

Ese dia Más TaRdE...

La China nunca llego al concierto en el que pense encontrarmela. El frasquito aún me espera en casa. Hace una brisa tranquila en la noche.

Es hora de que esas pastillas conozcan el sendero de mi garganta.

domingo, setiembre 02, 2007

Tequilla y Cigarrillos (sin cafe)


Los cigarrillos y los tequilas han vuelto, despues de meses de abstinencia. Hace mucho que no estaban presentes en mi vida. AlexA se fue con el primero que cruzo sus ojos , y no la culpo. La descuide mucho al igual que los cuentos. La inmortalidad y la trascendencia me ocuparon demasiado. Nunca tuve tiempo para ella. La deje con sus historias y su dulce manera de darme los buenos dias; esperando en el umbral de la puerta. Ahora la extraño, pero no hay que mostrarse debil. Eso siempre me lo dijo un amigo y mi padre. Los hombres no lloran; pero las ganas se acumulan en el pecho hasta no dejate respirar.

Cada vez que me acuerdo de ella aparece un tequilla, un pisco, un ron o cualquier cosa que me ayude a olvidarla. Hay que bloquear el cerebro y mantenerlo dopado. En mi mesa de noche. Ella me dio estaciones parecidas a la primavera, exclusivas para mi.

La vez que le abrí la puerta de mi casa, invitandola a quedarse, fue chocante. La queria mucho, pero respirar el aire ajeno a menos de un centimetro en mi cama se me hacia dificl ; pero lo acepte. Al igual que sus recetas de cocina y los viajes que tenia por motivo de su ambito profesional. Y eso se dio porque ella me llevaba a volar lejos de este universo, de esta rutina absorvente.

Cada mañana despertaba con sus ojos muy abierto, los cuales parecian saltarle de las cuencas, pero me gustaron tanto que los adopte. Los hice mios, solo mios, las ventanas de la fantasia; los lentes de la camara personal.

Siempre me gusto hacer el amor con ella. Era algo distinto. Ella sabia volar. Sus muslos grandes y carnosos, sus senos firmes y compactos los adore durante el tiempo que ella me los quiso dar. Aunque nunca se lo dije , la deseaba mas que a nadie. Aunque ella pensara que las chicas flacas y esbeltas, rubias y con ropa ceñida eran de mi agrado. Siempre me gusto su cuerpo rubusto, con sus más y sus menos.

El dinero nunca fue problema, pues nos la sabiamos arreglar; el amor siempre bastaba, al menos eso lo repetiamos continuamente. Pero el amor si falto. Mi personalismo ,el afan de trascendencia y las continuas reuniones de trabajo mermaron mi atencion hacia ella.

Decidio irse con un lector de Kafka , que no lo entendia de manera profunda. Yo acabe atrapado en el ghetto del proceso, enredandome en los laberintos de sus edificios, con los recuerdos, con los dilemas morales y derramando el tequila.

Solo espero que encuentre abriles y las alas que tenia colgadas en la espalda no se desplumen . Ojala un cuento de ella escriba, aunque ya este dejando historias sin narrar , sueltas, andando en el aire
.

miércoles, agosto 08, 2007

TrAsCeNdEnCiA

Hoy la muerte me visito a mitad de la noche. Tuve miedo de no estar presentable para irme con ella, pero no venia a invitarme su compañía, si no a ver como andaba por acá. y le dije que bien, aunque en mis ojos se notaba un asomo de tristeza. Ando pensando mucho en ella. No se por que. Aun soy joven, dicen, pero me siento con ochenta años encima. Mi caminar se vuelto lento, mi razonar ya no es el mismo de algunos años atrás. Y el proceso creativo se ha detenido abruptamente.

Las mujeres han desaparecido de mi vida. Ya no vienen y se desnudan frente al espejo, para poder mirarles la espalda perfecta y las nalgas compactas. Ya no corren hacia mi pecho para escapar del frío, para poder darles de la energía que me queda.

Los amigos de juergas y noches largas, han desaparecido , dejando a su paso ese halo dulzón que tiene la resaca de ron con gaseosa. Y el dolor de cabeza también se ha hecho presente, junto a las arcadas matutinas.

Hoy he destrozado mis poemas e incinerado mis cuentos. He destrozado los negativos de mis fotos, en un afán de no existir, de dejar la presión de la trascendencia lejos de mi vida.

Hoy la muerte me ha visitado, es la única amiga que me queda.

jueves, mayo 24, 2007

BiTaCoRa 2


Martes.

Hoy la vi, caminando por la calle. Radiante, desprendiendo estelas de luz de las extremidades de su cuerpo. Su ojos se volcaron sobre mi y emergiendo de entre la multitud que la rodeaba corrió a mi alcance. Tomo mi mano. Mi piel rozando la suya. El momento mas sublime que se pueda soñar.


Me llevo a volar, lejos de esta ciudad; llena de edificios sin rostro e insensibilidad encementada. A un lugar donde nacen los sueños. Donde las princesas, como ella, se alimentan del sol.


El grito de la tarde la desprendió de mi mano y me dejo caer. Ella había desaparecido, dejando una estela de perfume a su paso.


Martes mas tarde

Cada vez que la recuerdo, caminando, sonriendo, hablándome; se dibuja una sonrisa en mi rostro, la cual no puede desprenderse de mis labios, después de un largo tiempo.

Aún no comprendo lo que esta pasando.


martes, mayo 22, 2007

BiTaCoRa 1


Domingo.

Hoy pasó algo raro , que tal vez mas tarde pueda comprender. Hoy soñé contigo. Soñé que eras bailarina de uno de los miles de proyectos de película que tengo en la cabeza. Te movías con la música de una danza moderna. Las luces rojas seguían tu rostro. Mi voz dirigía tus pasos. Vestido a la usanza de Fellini .

Tu eras mi Gelsomina, mi Strada.


Salías del Plató. Interrumpiendo tu escena. Y clavabas tus labios en los míos. Como dagas que hacían inseparables nuestros cuerpos. Unidos para, casi toda la vida.

Llego la mañana y tu cuerpo, el plató, la música moderna se esfumó y me quedé tendido, cual cadáver, sobre el terreno baldío en el que se convierte mi cama los domingos.


Domingo, más tarde.

En la soledad de la tarde, con la neblina del invierno limeño. Te comencé a extrañar.

Ojala en estos días pueda explicarme lo que sucedió.